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sábado, 22 de octubre de 2011

ALEJATE DE MI !!!!



Génesis 13:1-10 Dios Habla Hoy
Abram y Lot se separan
 1 Cuando Abram salió de Egipto, con su esposa y con todo lo que tenía, regresó a la región del Négueb. Su sobrino Lot se fue con ellos. 2 Abram era muy rico, pues tenía oro, plata y muchos animales. 3 Del Négueb regresó poco a poco, hasta llegar al pueblo de Betel, y de ahí se fue al lugar donde había acampado primero, entre Betel y Ai. 4 Ese era el lugar donde antes había construido un altar, y allí invocó el nombre del Señor.
    5 Lot también era muy rico, pues, al igual que su tío Abram, tenía muchas ovejas y vacas, y gente que acampaba con él; 6pero el lugar donde estaban no bastaba para alimentar a tantos animales. Ya no podían vivir juntos, 7 pues los que cuidaban el ganado de Abram se peleaban con los que cuidaban el ganado de Lot. Además, en aquel tiempo, los cananeos y ferezeos todavía vivían allí. 8 Así que un día Abram le dijo a Lot: "Tú y yo somos parientes, así que no está bien que haya pleitos entre nosotros, ni entre tus pastores y los míos. 9 Ahí está toda la tierra, para que escojas. Por favor, sepárate de mí. Si tú te vas al norte, yo me voy al sur, y si tú te vas al sur, yo me voy al norte."
    10 Lot miró por todo el valle del río Jordán y vio que, hasta el pueblecito de Sóar, el valle tenía bastante agua y era como un gran jardín. Se parecía a Egipto. (Esto era así antes de que el Señor destruyera las ciudades de Sodoma y Gomorra.)

(Sara Eposa – Isacc hijo)

 

Apartate de mi


Que difícil es tener que decirle a alguien que estimas y valoras “te ruego que te apartes de mi” Pero, más doloroso aun es que alguien nos diga a nosotros apártate de mi.
Hay gente de la cual hoy mismo tienes que decidir apartarte de ellos ya que de no hacerlo te harán tropezar en tu desarrollo como hijo de Dios.
Cuanto sabemos que hay gente la cual no busca el bien sino el mal nuestro… (levanten la mano) y lo mas curioso nos gusta vivir cerca de ellos, contarle cosas de nuestra vida y pasar tiempo a su lado.

Hay gente a la cual Hoy tienes que decirle “TE RUEGO QUE TE APARTES DE MI” como lo hizo Abram con su sobrino Lot, con el propósito de no tener problemas entre ellos.

Muchas personas viven teniendo problemas con hermanos en la fe (que no son un verdadero ejemplo), con parientes y familiares, o con amistades y en vez de alejarse de ellos se la pasan de pelea en pelea y todo por no tomar cada cual su camino.

Abram le decía a Lot si tú te vas para un lado yo tomo para el otro pero, ya no estemos mas juntos para evitar problemas entre nosotros.

Hay un dicho que dice que es mejor un mal arreglo que una buena pelea. Uno se desgasta, uno pierde el rumbo, uno pierde el propósito y la visón de DIOS.

Y es que toda clase de problemas en las relaciones se origina desde la confianza ya que muchos al tener confianza entre si empiezan a irrespetarse y a tenerse en poco de manera que ya no se valoran como antes, ya no se miran como antes y lo peor es que ya no se tratan como antes porque viven de discordia en discordia.

Si Abram no se hubiera alejado de Lot habría prolongado el cumplimiento del propósito de Dios en su vida, si no se hubiera alejado habría terminado como él en Sodoma y Gomorra. En el mundo en los vicios, en la inmoralidad, en el pecado.

Hay muchas personas las cuales no son una buena influencia para nuestras vidas y si escoges seguir aferrado a ellos lastimosamente pueden ser los que caven tu lugar de sepultura.

Siempre me llama la atención que los que se levantaron a acusar, enjuiciar y herir con palabras a Job fueron sus propios “amigos”, sin embargo te aseguro que luego de todo lo que paso Job se alejo de ellos y nunca más fue el mismo.

Dios te permite atravesar distintos procesos a través de los cuales el conoce tu corazón pero, también los permite para que tu conozcas el corazón de los que están a tu alrededor.

Mientras Lot no tenía nada de riquezas todo estaba bien pero en el momento que empezó a tener bienes materiales todo empezó a cambiar y fue allí donde su tío le dijo: tomemos cada cual para su lado, si bien te amo, eres mi sobrino pero, ya es tiempo de que emprendas tu vida por tu parte y yo por la mía.

Cuanta gente vivimos esclavos de nuestros parientes, no nos independizamos de ellos, prefieren vivir en un martirio todos los días a causa de problemáticas entre ellos que salir del lado de esa persona.

¿Cuándo es el tiempo de dejar una relación con alguien el cual no te está edificando?

La respuesta es: Cuando empiezan a venir problemas entre ustedes. Eso fue lo que hizo Abram, en el momento que la relación entre ellos empezó a cambiar allí fue que decidió que cada uno tomara su camino.

Por eso Hoy es el día de levantarse y con palabras simples y sencillas le digas a aquel que no está siendo de bien para ti “apártate de mi”.

Aunque muchos no toman la decisión de irse del lado de alguien porque creen que no podrán salir adelante, creen que la vida gira alrededor de esa persona pero, hoy quiero decirte que el que te sostiene es Dios, el que te cuida es Dios, el que te sustenta es Dios no esa persona.

jueves, 6 de octubre de 2011

¡ES HORA DE SALIR DEL ESTANCAMIENTO!!!!

Me sucedió, en una célula, le comente a mi líder que quería renunciar al GANAR y a la CONSOLIDACION de las personas, me sentía que no avanzaba, que no estaba creciendo, que mi pasión se había acabado….
¿Alguna vez has percibido aquel sentimiento de sentirte que estas detenido en tu vida espiritual?
Esa sensación de sentir que no avanzas?
Que estas en el mismo lugar desde hace mucho y que hasta cierto punto aquellas ganas o aquella pasión que antes tenías por hacer las cosas del Señor parecieran que ya no son las mismas?
1.  Hablo de esos momentos en donde el orar ya no es un motivo de alegrarte.
2.  En donde el leer la Biblia se te hace hasta cierto punto tedioso o en donde batallas para no dejarte de congregar o servir.
3.  Esos momentos en los que has pensado hasta dejar de hacer lo que Dios te mando a hacer, todo por sentir que estas ESTANCADO.

Al principio de la vida cristiana todo es fácil porque todo es nuevo para nosotros y queremos aprender más y más.
Pero todo llegaremos a un momento en donde por alguna razón sentiremos que ya no avanzamos tanto como antes y en donde pareciera que nos quedaremos allí para siempre, porque no sentimos que algo pueda ocurrir para salir de ese estancamiento al cual hemos caído.
1.  ¿Te has sentido en un embotellamiento en tu vida espiritual alguna vez?
2.  ¿Has dejado de sentirle gusto a lo que antes era tu pasión?
3.  ¿Por alguna razón ya no sientes lo mismo que al inicio sentías sobre los caminos del Señor?
4.  ¿Sientes que quieres avanzar pero no puedes?
Estoy seguro que quizá has experimentado sentimientos como esos, simplemente sentir que no avanzas y lejos de avanzar sientes que estas retrocediendo.
 ¡Vamos! ¡No te desanimes!, todos hemos de pasar momentos como esos. Momentos en los que pareciera que perdimos el sentido de lo que hacemos, momentos en donde estamos sirviendo a Dios, pero en donde hemos perdido el enfoque correcto del porque lo hacemos.
Momentos en los que el dejar de orar, leer la Biblia y otras acciones que nos mantenían cerca de Dios nos está afectando y nos quiere hacer creer que vamos en retroceso.
Y es que hay algo que debemos de tener en cuenta y ser consientes: “Si tú dejas a un lado tu relación personal con Dios, entonces comenzaras a sentir poco a poco que las fuerzas se te están agotando y como consecuencia sentirás que estas paralizado”.

Si sientes que estás estancado en tu vida espiritual es porque seguramente has descuidado lo más importante: LA INTIMIDAD CON DIOS.
1.  ¿Cuándo fue la última vez que buscaste a Dios, sin tener la necesidad de pedirle algo?
2.   ¿Cuándo fue la última vez que levantaste tus manos mientras lo adorabas y sentías que tocabas su manto?
3.  ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste: “Dios háblame” y pusiste la más enorme atención a la predicación que ese día expusieron?
4.  ¿Cuándo fue la última vez que sonreíste delante de Dios porque estabas agradecido por lo que Él está haciendo en tu vida?
5.  ¿Cuándo fue la última vez que le agradeciste por esos detalles que parecen pequeños, pero que Dios como un Gran Detallista ha tenido a bien ponerlos en tu vida para bendecirte?
A veces, nos detenemos en nuestra vida espiritual, porque dejamos de hacer, lo que antes hacíamos, a veces estamos tan acostumbrados a su protección, a su misericordia, a su respaldo, que olvidamos que TODO eso es una BENDICION enorme la cual debemos de agradecer diariamente.

Si tu hoy te sientes parado, inmóvil, estático es porque seguramente has dejado de buscar a Dios como antes lo hacías, quizá lo buscas, pero tu corazón no tiene la misma disposición que antes tenía.
        a.      Quizá llegas cargado, anteponiendo tus problemas al Señor
     b.  En lugar de ir y descansar en Él, sabiendo y teniendo la    certeza que Él cuida de ti.
        c.  Tienes que hacer un alto en tu vida
      d.  Dejar a un lado la rutina que has estado llevando; examinar que es lo que has dejado de hacer y qué es lo que estás haciendo que te está alejando de esa comunión que deberías tener con el Señor.
Pregúntate
1.  ¿Has dejado de orar?, ¡Entonces comienza a forjar nuevamente ese habito de oración!
2.   ¿Dejaste de leer la Biblia?, ¡Entonces es hora de desempolvarla y comenzar a alimentarte nuevamente!
3.  ¿Dejaste de servir en aquel privilegio que era tu pasión?, ¡Entonces ve y sirve nuevamente!
4.  ¿Dejaste de congregarte?, ¡Qué esperas para ir nuevamente!

Hay cosas que están a nuestro alcance, las cuales nos ayudaran a salir de esa “parálisis”, pero la pregunta es: ¿REALMENTE QUIERES SALIR DE ALLI?

Estoy seguro que si este es tu caso, tú quieres salir de ese estancamiento, pero hay una enorme pesadez de tu parte para hacerlo, quieres, pero no puedes, intentas unos días y luego te acomodas, eso se llama, falta de determinación y disciplina.
Dios quiere ayudarte a salir de ese momento tosco que estás viviendo, de hecho Él siempre ha estado allí queriéndote motivar a seguir el ritmo espiritual que antes llevabas; pero te dejaste llevar por lo que no edifica y te olvidaste poco a poco de Él, mas hoy Dios  que entiendas que esta a tu lado para ayudarte a volver al ritmo que nunca debiste abandonar.
El te dice en esta hora:
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”
Isaías 41:13

Hoy es un buen día para decidirte a comenzar de nuevo, para salir de ese estancamiento que poco a poco te ha enfriado y te está llevando al fracaso espiritual, hoy puedes comenzar de nuevo reconociendo sobre todo que DIOS ES QUIEN IRA A TU LADO.

“No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa”.
Isaías 41:10 (Dios Habla Hoy)

SI HOY TUVIERAS FRENTE A FRENTE AL SEÑOR .....  ¿Qué le dirías?
 
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí”
Salmos 51:10
¡Es hora de salir del estancamiento porque Él te ayuda!

viernes, 5 de agosto de 2011

UNIDOS POR FIN !!!!

Las puertas de la sala de emergencia se abrieron de par en par. Una camilla conducida por enfermeros pasó rápidamente. Traían a un hombre de sesenta y cinco años de edad, víctima de un ataque cardíaco. Los médicos hicieron todo lo posible por salvarlo, pero el hombre murió.
Treinta minutos más tarde otro hombre, de sesenta y tres años de edad, entró al hospital, víctima también de un ataque cardíaco. Y este también murió.

Los llevaron, entonces, a la morgue, y los pusieron uno junto al otro.


¿Quiénes eran estos hombres? Eran Ron y Peter Surveille, hermanos que vivían en la misma ciudad, París, hermanos que habían estado enemistados durante cuarenta años. Y ahora, a la fuerza, estaban juntos, pero muertos los dos.

Este es un caso patético. Estos hermanos se enemistaron por motivos personales. No se habían hablado por cuarenta años, aunque vivían en la misma ciudad. Ahora estaban juntos en la morgue, hombro a hombro, pero ya muy tarde para cualquier reconciliación. Cuando tuvieron tiempo de hacer la paz, no lo hicieron. Y aunque ahora estaban juntos, estaban separados para siempre.
¿Cuánto tiempo vamos a esperar nosotros para reconciliarnos con nuestro hermano o nuestra hermana, con nuestro esposo o nuestra esposa, o con cualquiera con quien estamos enemistados? ¿Un día? ¿Un mes? ¿Un año? ¿O esperaremos hasta el día de la muerte, cuando la puerta se haya cerrado para siempre?

La obstinación es uno de los pecados más absurdos del ser humano. Nos herimos a nosotros mismos. Arruinamos nuestra propia vida. Destruimos nuestro propio ser, y todo por el orgullo que no nos deja decir: «Perdóname.»


Lo triste de esta obstinación es que el que sufre es el que no perdona. El que no perdona lleva una vida solitaria. El que no perdona no conoce la paz. El que no perdona sólo conoce amargura. El que no perdona no puede ni perdonarse a sí mismo. Y lo peor de todo es que el que no perdona no puede hallar el perdón de Dios.

La oración más conocida de todos, el Padrenuestro, dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:12). Es como decir: «Perdóname, Señor, de la misma manera en que yo perdono.» Y si nosotros, en obstinación, no perdonamos, no podemos obtener el perdón de Dios.
Cristo nos mostró el camino al reconciliarnos con Dios. Perdonemos nosotros, para vivir en paz y para disfrutar del perdón de Dios.

domingo, 3 de julio de 2011

CARTAS DE AMOR DEL PADRE !!!!

LAGRIMAS DE UN PADRE

viernes, 1 de julio de 2011

EL PROCESO DEL PERDON

"El corazón humano está preparado para dar y recibir amor, no para odiar ni para recibir desprecios. Por eso hay que entrenarlo, prepararlo para el bien" P. Ricardo Búlmez

En este segundo momento vamos a iniciar un proceso de perdón de forma que se pueda integrar lo vivido hasta ahora.
Las heridas forman partes de la vida no podemos evitarlas, pero sí integrarlas para ser MAS FELICES.

Existen tres niveles de perdón de forma que tus heridas puedan ser sanadas integralmente.

Al igual que en el momento anterior recuerda que es un proceso que debe formar parte de nuestra vida.

NIVELES DE PERDON

Nivel I: Propio Perdón: Perdón hacia nosotros mismos.

Dios es mayor que nuestra conciencia. Aunque nuestro narcisismo (preocuparse demasiado por uno mismo) herido por nuestra equivocación, nos culpabilice, Él es un Padre cariñoso, cercano,... que me ama y por eso sale a mi encuentro.
Muchas veces utilizamos condicionamientos psi­cológicos que bloquean este proceso de auto perdón. Por ello es fundamental percatamos qué hay en nosotros que no nos permite abrirnos al perdón.
Nuestra fuerza para vivir este nivel está en nuestra debilidad gracias al amor  incondicional, traducido en perdón,  que nos da el Señor.

Cuando nos perdonamos a nosotros mismos nos aceptamos y aceptamos a los demás incondicionalmente, manteniendo las puertas de nuestro corazón abiertas para los demás.

Este proceso nos hace más tolerantes y empáticos (en el interior de), porque nos acerca e identifica con los demás, sus necesidades y problemas, partiendo de reconocer nuestra debilidad
Reflexión:
*    ¿Cómo te perdonas? ¿Qué lo evidencia?
*    ¿Existe algo en ti que sientas quo no puedas perdonarte, algo que siempre te recriminas?. Por qué?
*    ¿Cuándo aparece ese sentimiento?
*    Haz una pequeña oración dentro de ti dando gra­cias a Dios por lo que eres y entregando en sus manos amorosas aquello que no te gusta de ti.

Nivel II: Perdón para quienes nos han ofendido:
"Entonces amémonos nosotros, ya que él nos amó primero. El que dice: <Yo amo a Dios>, y odia a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, si no ama a su hermano, a quien ve? El mismo nos ordenó: el que ame a Dios, ame también a su hermano.
(Juan. 4,19- 21)

Ante este nivel de perdón, perdonar a los demás debemos aclarar algunas cosas importantes:

1. El perdón es un proceso, implica que se va dando paso a paso, poco a poco; no de momento, pero hay que iniciar el proceso, poco a poco, paso a paso para poder alcanzarlo.

2. Un requisito fundamental para inicial este pro­ceso de perdón es que haya cesado la ofensa, para que pueda haber libertad.

3. Perdonar no es igual a olvidar. Perdonar es dar, pasar, cruzar, pasar por encima de, regalo obsequio; Olvidar es dejar de recordar o de guardar en la memoria alguna información.

4. Ante una ofensa aunque yo perdone, las relaciones no se restablecen automáticamente.

5. Perdonar no es igual a impunidad. Cuando se ha cometido una ofensa debe repararse, se debe restituir pues él perdón exige que se haga justicia ante el ofendido.

 El perdón a lo que nos ayuda es a no sentir deseos de venganza, o sea a hacer "ojo por ojo y diente por diente"  Impunidad es quedarse sin castigo

Ante la necesidad de perdonar 
Reflexiona:
*¿Cómo es mi perdón hacia los demás? ¿Tiene algunas exigencias, condiciones con respecto al cobro de lo que me hizo esa persona?
* ¿A qué persona o personas sientes que debes perdonar. ¿Por qué?
Te propongo este ejercicio de perdón a los demás:
Cierra tus ojos, respira profundamente y trae tu memoria aquella persona o personas que te hicieron daño o aún te lo hacen con aquello que te hicieron o hacen?
*Conversa con ella/él/ellos/ellas y diles lo que sien­tes ante lo que te hicieron o hacen.
*Trata de escuchar no sus excusas ni sus justificaciones, pero si lo que quieren decirte al respecto solo escucha sus razones.
*Ponlas en manos de Dios y escucha qué te dice él. Que te dice Él?
*Decide que vas a hacer con esa/s personas.
*Trata de iniciar un proceso de perdón


Ayuda mucho también si esa persona ha muerto escribirle una carta donde puedas expresar lo que sientes y luego hacer su carta de respuesta.

Nivel III: Sentir el perdón de Dios:

Debemos dejar  a Dios ser Dios: un Padre que Ama, Perdona, Acepta,...
Debemos tener una confianza osada e insistente en que él y sólo él nos puede salvar.
Es importante que en nuestra vida experimente­mos el gusto lo sabroso que es el perdón de Dios. Sentir que él, como el Padre de la parábola del hijo pródigo, toma la iniciativa y sale a nuestro encuentro. El nos ama primero aún cuando seamos pecadores.

Reflexionemos:

Lc. 15, 24: "Jesús puso este ejemplo: "Un hombre tenia dos hijos. El menor dijo a su padre: Padre, dame la herencia que me corresponde. Y el padre la repartió entre ellos.
Pocos días después, el hijo menor reunió todo lo que tenia, partió a un lugar lejos y allí malgastó su dinero en una vida desordenada.

Cuando lo gastó todo sobrevino en esa región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. En­tonces fue a buscar trabajo y se puso al servicio de un habitante de ese lugar que lo envió a sus campos a cuidar cerdos. Hubiera deseado llenarse el estómago con la co­mida que daban a los cerdos, pero nadie le daba nada.

Fue entonces cuando entró en si "¡Cuántos trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, y yo aquí me muero de hambre? ¡Por qué no me levanto? Volveré a mi padre y le diré: "Padre, pequé contra Dios y contra ti; ya no me­rezco llamarme hijo tuyo, trátame como a uno de tus sier­vos. Partió pues, de vuelta donde su padre.

Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sin­tió compasión, corrió a echarse a su cuello y lo abrazo. Entonces el hijo le habló: Padre, pequé contra Dios y co­ntra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo. Pero el padre dijo a los servidores: Rápido, tráiganle la mejor ropa y póngansela, colóquenle un anillo en el dedo y zapatos en los pies. 
Traigan el ternero más gordo y mátenlo, comamos y alegrémonos, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo he encontrado. Y se pusieron a celebrar la fiesta.
Sobre la lectura

1.  Ubica los personajes, sus sentimientos, actitudes...

2.  Relee la historia cambiándote por el  hijo menor: 
*  ¿Qué le exiges a Dios?
*    ¿Cómo has utilizado los dones quo Dios te ha dado?
*    ¿De qué te arrepientes? ¿Por qué cosas, actitudes, sentimientos, pensamientos... le pides perdón a Dios en este momento? Pon todo eso en sus manos
*    ¿Qué te dice Dios? Escúchalo desde el fondo de tu corazón?
*    Tú ¿qué le respondes?
*    ¿Qué vas a hacer después de toda esta reflexión?